Catedral "Ntra. Sra. del Rosario" de Paraná

La Catedral de Paraná es el edificio religioso más importante de la Arquidiócesis, tanto por sus valores arquitectónicos como históricos. Declarado Monumento histórico nacional en 1942, es uno de los edificios más representativos de la ciudad de Paraná. Fue terminado de construir entre finales del siglo XIX y comienzos del XX según un proyecto del arquitecto italiano Juan Bautista Arnaldi. De estilo ecléctico, se estructura en tres naves con un crucero y ábside semicircular. Dos campanarios coronados con chapiteles azulejados flanquean el pórtico de seis columnas y tímpano triangular, sobre cuyo vértice la imagen del Cristo Redentor parece bendecir la ciudad. La cúpula principal de estilo renacentista sobre el crucero, jerarquiza la fisonomía del edificio y le aporta la imponente grandiosidad que lo caracteriza. En la explanada de ingreso, una escultura del apóstol Pedro de Doménico di Carli de 4 m. de altura vincula simbólicamente la sede metropolitana de Paraná con la del sucesor de Pedro en Roma. 

Parroquia "San Miguel Arcángel" de Paraná

La historia del edificio de la actual Parroquia "San Miguel Arcángel", erigido en honor al Santo Arcángel Patrono  de la Provincia de Entre Ríos, comenzó en 1836 con la colocación de la piedra fundamental, en reemplazo de la anterior capilla, aún en pié, cuya construcción había comenzado una década antes, en 1822.  El edificio, de regulares proporciones, significó para las posibilidades de la época, un desafío no fácil de afrontar; tanto que, en 1839, agotados todos los recursos, hubo que suspender los trabajos. La Confederación argentina con sede en Paraná, decidió en 1854 continuar el proyecto del edificio a medio terminar. Cuando en 1959, Pío IX crea la Diócesis del Paraná, recomienda vivamente al gobierno terminar el templo para poder erigirlo como Catedral, disponiendo que provisoriamente funcione como tal la parroquia de la Virgen del Rosario. La guerra del Paraguay (1864-1870) y las luchas jordanistas (1870-1876) retrasaron la continuidad de los trabajos, convirtiendo el edificio durante décadas en una especie de ruina inacabada. En 1883, año en que se colocó la piedra fundamental del edificio de la actual Catedral, se decidió inaugurarlo sin las torres,. En 1898, Mons. Rosendo de la Lastra y Gordillo lo erigió como Parroquia.